Economía circular
Le dan una segunda puntada al descarte textil y crean empleo
Crearon un nuevo producto con desechos industriales que se usa como insumo para otros desarrollos. Apuestan a la inclusión laboral
Por: Rosana Guerra mail
Hilanda Sustentable es un emprendimiento cordobés integrado por un equipo de personas que crearon redes de trabajo colaborativo para hacer realidad el empleo digno, el cuidado del ambiente y la generación de oportunidades.
“Creemos que todas las personas pueden aprender, por eso nos proponemos innovar continuamente. Confiamos en que cada solución, por pequeña que sea, produce impacto positivo y seguimos sumando cada vez más personas a este camino hacia un mundo sustentable”, señala Verónica Ravarotto, socia fundadora del emprendimiento de Hilanda Sustentable.
El aglomerado textil es un producto de fácil elaboración que recupera los restos de esa industria para convertirlos en una pieza clave de un nuevo producto. A partir de la unión de restos de tela con una fiselina adherente, se obtiene un bloque flexible y compacto que se utiliza para crear almohadones, camitas para animales de compañía y otros de artículos que también son rellenados con retazos, y que en algunos casos requieren un porcentaje de tela nueva.
La planchuela permite que la recuperación de miles de pedacitos de tela sea económicamente viable. “Si bien coser retazos insume mucho tiempo y no es rentable, con poca tecnología, conocimiento y capacitación, se puede obtener un producto que es la base de otros”, agrega Fernando Lobos, socio fundador de Hilanda.
Los comienzos de Hilanda se remotan a la historia familiar de su creadora Verónica y de los primeros aprendizajes que tuvo de su abuela. “Hablar de los orígenes de Hilanda es hablar de nuestra propia historia, de mi familia y de un deseo muy profundo de cambiar la forma en que producimos”, relata.
Verónica asegura que Hilanda nació del cruce de dos mundos. Ella se crió en una familia de costureras y tejedoras de origen italiano. Desde niña mamó la idea de que no había basura. “Mi nona me enseñó que en la casa no existía el concepto de "basura". Todo retazo de tela viejo, por más chico que fuera, se guardaba y se transformaba en alfombras, delantales o agarraderas. Esa cultura del cuidado y de la reutilización está en el ADN de nuestra actividad”, asegura.
En lo referido a su experiencia en el mundo de la industria, cuenta que junto a Fernando Lobo, venía de más de 20 años en la industria textil. “Con el tiempo, ver la enorme cantidad de descartes textiles que generaba el corte industrial y que terminaban directo en la basura nos empezó a hacer ruido. Sabíamos que teníamos que hacer algo”, reconoce.
En plena pandemia, decidieron que era el momento de escalar esa vieja solución doméstica de sus abuelas a un nivel industrial. Así nació Hilanda. “Hoy capacitamos e impulsamos a cientos de mujeres de sectores vulnerables cada año, para que en cada comunidad a la que llegamos, lo que antes era basura se transforme en empleo verde, inclusión y segundas oportunidades para las personas y el planeta”, agrega.
Alianzas estratégicas
Un impulso significativo para el equipo de Hilanda fue ganar el Desafío de Innovación Córdoba Resiliente, organizado por la Fundación Avina, la Municipalidad de Córdoba y otras entidades en octubre del 2020, para impulsar la economía circular. El galardón lo ganaron por haber desarrollado el aglomerado textil a partir de la recuperación de retazos de telas. Este logro les permitió dar un salto en su emprendimiento que les permitió ampliar su horizonte y su impacto social y ambiental.
Desde que iniciaron sus actividades ya capacitaron a unas 4.000 personas, en su gran mayoría mujeres, en Argentina, Chile y Uruguay.
En Córdoba, junto a la Secretaría de Ambiente, Economía Circular y Biociudadanía, llevaron adelante el programa "Impulsá" de Circularidad Textil, alcanzando a más de 800 mujeres de 40 localidades con capacitaciones presenciales para transformar descartes textiles en productos de valor.
En paralelo, junto a la Universidad Provincial de Córdoba (UPC), en el marco de la Red de Organizaciones Socio-Comunitarias de la provincia, desarrollaron el programa “Tejiendo Redes de Circularidad Textil", que nos conecta de forma virtual con participantes de todo el país, Chile y Uruguay.
Menos residuos y más trabajo
“Nos llena de alegría que más de 900 mujeres se mantienen activas en una red cotidiana de contención y aprendizaje, y muchas de ellas se preparan para actuar como proveedoras locales en sus comunidades, cerrando el círculo al transformar textiles en desuso en nuevos productos”, dice orgullosa Verónica.
Entre los logros de Hilanda desde que iniciaron su actividad, comparten la visión de saber que trabajan articulando con distintos actores y que la economía circular es una herramienta directa de inclusión sociolaboral.
En lo ambiental, evitaron que miles de kilos de residuos textiles terminen en basurales o quemados. En lo social y económico, impulsaron unidades productivas autogestionadas por mujeres que hoy generan ingresos propios, mejorando su situación y la de sus familias.
En lo institucional e internacional, destacan su participación en el Global Textile Ministerial and Industry Summit en la sede de la Cepal en Chile, con el apoyo de Fundación Avina, donde llevaron la voz del territorio a la agenda regional de la industria textil.
“Nuestro mayor desafío es la escala y la responsabilidad compartida. El volumen de descarte textil crece a un ritmo que exige la articulación obligatoria entre Estado, empresas, academia y organizaciones sociales para impulsar marcos como la Responsabilidad Extendida del Productor”, propone.
Desde Hilanda entienden la sustentabilidad de manera integral. Por eso, en alianza con escuelas técnicas, la startup Toki.ar, la UTN y otras ONG, desarrollaron un sistema de monitoreo en tiempo real de depósitos de agua potable (tanques y cisternas). Esta herramienta permite prevenir crisis hídricas en pequeñas localidades vulnerables (como tantas del norte y noroeste cordobés), demostrando que la tecnología y la articulación comunitaria pueden resolver emergencias socioambientales prioritarias.

